El momento de revisar un tejado en Galicia es septiembre y la primera quincena de octubre: después de que el verano haya secado la cubierta y antes de que entren los frentes atlánticos. Quien espera a diciembre no revisa, repara con el agua encima, paga precio de urgencia y se conforma con un apaño provisional hasta que escampe.
Lugo acumula del orden de mil litros por metro cuadrado al año repartidos en más de ciento treinta días de lluvia, con humedad alta casi todo el invierno y heladas nocturnas frecuentes en la Terra Chá. Ninguna de esas tres cosas rompe un tejado por sí sola; las tres juntas encuentran cualquier defecto que llevara meses ahí sin dar señales.
Calendario: revisión completa en septiembre-octubre · repaso rápido de canalones tras la caída de la hoja, en noviembre · inspección desde dentro después del primer temporal fuerte · nunca subas con la cubierta mojada, helada o con viento.
El orden correcto: de dentro hacia arriba
La revisión no empieza en el tejado, empieza en el desván. Desde dentro se ven cosas que desde la teja son invisibles: puntos de luz que no deberían estar, olor a humedad cerrada, madera oscurecida alrededor de un clavo, aislante apelmazado en una franja concreta. Cada una de esas señales te dice dónde mirar arriba, y eso ahorra media jornada de búsqueda a ciegas.
Después se mira el faldón desde el suelo, con prismáticos si hace falta, dando la vuelta completa al edificio. Y solo al final se sube, con arnés y línea de vida o con andamio, nunca apoyando el pie donde no corresponde. Si no tienes ese equipo, la revisión termina en el paso anterior: no hay ninguna teja que valga una caída.
Los diez puntos que fallan cada otoño
| Punto | Señal de alarma | Si falla |
|---|---|---|
| 1. Canalón y bajante | Hojas, sedimento, verdín en la fachada bajo el alero | Desbordes y humedad en muro |
| 2. Cumbrera y limatesas | Mortero fisurado, piezas movidas | Entrada directa de agua y viento |
| 3. Limahoyas | Suciedad acumulada, chapa oxidada | El punto que más caudal recoge |
| 4. Encuentro de chimenea | Babero despegado, sellado agrietado | Mancha en el techo del último piso |
| 5. Tejas rotas o desplazadas | Huecos, piezas descolocadas, cascotes en el canalón | Filtración puntual |
| 6. Musgo y liquen | Manto verde en la cara norte | Retiene agua en los solapes |
| 7. Claraboyas y ventanas | Goma endurecida, condensación interior | Goteo perimetral |
| 8. Alero y sofito | Madera oscurecida o hinchada | Pudrición del extremo del par |
| 9. Sumideros de azotea | Rejilla ausente u obstruida | Lámina de agua sobre la membrana |
| 10. Ventilación bajo cubierta | Aire cargado, gotas en la cara interior | Condensación confundida con gotera |
El orden no es caprichoso. Los cuatro primeros concentran, con diferencia, la mayoría de las filtraciones que atendemos entre noviembre y febrero, y los cuatro son puntos singulares: sitios donde la cubierta deja de ser un plano continuo y tiene que resolver un encuentro. El agua no suele entrar por el medio del faldón; entra por donde el faldón se encuentra con otra cosa.

Distinguir gotera de condensación
Antes de acusar al tejado conviene descartar la casa. La condensación aparece en toda la superficie por igual, sobre todo en las mañanas frías, se acentúa en habitaciones sin ventilar y forma gotas finas o moho negro en esquinas y puentes térmicos. La filtración es local, tiene forma de cerco con borde marcado y aparece o crece coincidiendo con la lluvia.
Hay una prueba casera que funciona: pega un plástico bien sellado sobre la zona húmeda del techo. Si a los dos días el agua está encima del plástico, viene del tejado; si está debajo, la produce el aire de la casa y lo que necesitas es ventilación o aislamiento, no un tejador.
La revisión de otoño cuesta unos pocos cientos de euros y casi siempre termina en cuatro arreglos pequeños. La misma cubierta, mirada en enero con el agua dentro, ya no es una revisión: es una obra.
Equipo técnico de Reparación de Tejados Lugo
Qué mirar después de un temporal
Tras una borrasca con rachas fuertes conviene una comprobación rápida, sin subir: recorrer la casa por fuera buscando fragmentos de teja o pizarra en el suelo, mirar el faldón con prismáticos en busca de huecos o piezas giradas, comprobar que el canalón no ha perdido pendiente ni se ha soltado de algún gancho y revisar el desván con luz apagada por si aparecen puntos de luz nuevos.
Si algo aparece, fotografíalo con fecha ese mismo día. Sirve para valorar la reparación y, si hay que dar parte al seguro, es la prueba de que el daño coincide con el episodio meteorológico.
Cada cuánto, según tu cubierta
- Teja del país sobre rastrel de madera: revisión anual. Es la más sensible al viento y a la helada, y la que peor avisa antes de fallar.
- Teja mixta u hormigón: cada dos años basta si los puntos singulares están bien resueltos.
- Pizarra: anual y siempre desde plataforma, sin pisar las piezas.
- Cubierta plana: dos veces al año, en otoño y en primavera, con especial atención a sumideros y petos.
- Panel sándwich o chapa: anual, mirando tornillería, arandelas y solapes.
Nosotros hacemos esta revisión con fotografías de cada punto y un informe que separa lo que hay que tocar ahora de lo que puede esperar un año, sin presionar para vender obra. Puedes ver cómo trabajamos una limpieza y repaso completo en el chalet de Guitiriz, o pedir la revisión de tu cubierta en reparación de tejados en Lugo.




