El caso: qué encontramos y por qué
La llamada no fue por una gotera, sino por una mancha verde en la fachada que reaparecía cada otoño por mucho que la limpiaran. El propietario sospechaba de una humedad por capilaridad; el origen estaba seis metros más arriba.
El canalón de PVC instalado en su día era de sección pequeña para los metros de faldón que recogía, y estaba justo debajo de dos castaños. Cada otoño se colmataba de hoja, el agua se represaba y desbordaba por el borde exterior, empapando el revoco de la fachada un invierno tras otro.
Lo resolvimos en una jornada: canalón de zinc de mayor sección, bajantes nuevas y rejilla antihojas en el tramo bajo el arbolado. Las pluviales son la parte más barata de una cubierta y la que más daño provoca cuando falla; por eso las revisamos siempre en cualquier trabajo de reparar tejados en Lugo.






