Por la cubierta se escapa entre el 25 % y el 30 % del calor de una vivienda unifamiliar mal aislada. Es la envolvente por la que más se pierde, por delante de fachadas, ventanas y suelo, porque el aire caliente sube y porque en muchas casas del interior de Galicia el bajo cubierta es un espacio sin aislar entre la vivienda y el exterior.
En una zona con inviernos largos y húmedos como la provincia de Lugo, eso se traduce en factura. Esta guía explica cuánto se ahorra de verdad, qué sistemas hay, qué cuesta cada uno y en cuántos años se recupera la inversión.
Resumen: aislar por el interior del bajo cubierta cuesta 20-40 €/m² y se amortiza en 5-9 años. Hacerlo por el exterior (cubierta invertida o sobre el entablado) cuesta 45-90 €/m² pero solo compensa si vas a retejar de todas formas: entonces el sobrecoste real es pequeño y el resultado, muy superior.
Por dónde se escapa el calor
En una vivienda sin rehabilitar, el reparto aproximado de pérdidas es este:
| Elemento | Pérdida aproximada |
|---|---|
| Cubierta | 25 – 30 % |
| Fachadas | 20 – 25 % |
| Ventanas y puertas | 15 – 25 % |
| Ventilación e infiltraciones | 10 – 20 % |
| Suelo y forjado inferior | 5 – 10 % |
La cubierta es además el elemento con mejor relación coste-beneficio de toda la rehabilitación energética: se interviene sin tocar el interior habitado, no requiere obra en las estancias y el aislante se coloca rápido.
Los tres sistemas, en orden de coste
1. Aislar el suelo del bajo cubierta (lo más barato)
Si el desván no se usa como estancia, no hace falta aislar el faldón: basta con aislar el forjado que separa la vivienda del desván. Se extienden mantas de lana mineral o paneles sobre el suelo del bajo cubierta.
Coste: 15-30 €/m². Es la intervención con mejor retorno que existe en una casa con desván no habitable.
2. Aislar por el interior del faldón
Cuando el bajo cubierta es habitable o se quiere aprovechar. Se coloca aislante entre y bajo los pares, con una barrera de vapor por la cara caliente y una cámara ventilada por la cara fría, y se cierra con placa de yeso o madera.
Coste: 20-40 €/m² con acabado. Ojo: resta altura libre y, si se ejecuta sin barrera de vapor ni cámara, genera condensaciones —y una humedad que parece una gotera pero no lo es—.
3. Aislar por el exterior, sobre el soporte
El sistema técnicamente mejor: el aislante va encima del entablado o del forjado, bajo la cobertura. Elimina los puentes térmicos de la estructura, no resta altura interior y deja la madera dentro del volumen protegido.
Coste: 45-90 €/m², porque obliga a desmontar la cobertura. Por eso la recomendación es clara: hacerlo cuando toque retejar. El desmontaje ya está pagado y el sobrecoste se reduce al del propio aislante.

Qué aislante elegir
| Material | λ (W/mK) | Ventaja | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| Lana mineral | 0,032 – 0,040 | Buen precio, no arde, absorbe ruido | Pierde prestaciones si se moja |
| Poliestireno extruido (XPS) | 0,032 – 0,036 | Resiste humedad y compresión | Menos transpirable |
| Poliuretano (PUR/PIR) | 0,022 – 0,028 | Máximo aislamiento por centímetro | El más caro |
| Fibra de madera | 0,038 – 0,045 | Transpirable, buen comportamiento en verano | Mayor espesor para el mismo resultado |
En el clima atlántico del interior de Galicia, con humedad alta buena parte del año, priorizamos soluciones transpirables y bien ventiladas: es preferible un sistema que deje salir el vapor a uno que aísle un poco más pero atrape humedad en la madera.
Cuánto se ahorra realmente
Depende del punto de partida, del sistema de calefacción y del uso, pero los órdenes de magnitud que manejamos son estos: en una vivienda unifamiliar de 120 m² sin aislamiento en cubierta, aislar correctamente reduce la demanda de calefacción entre un 20 % y un 30 %.
- Con un gasto anual de 1.400 € en calefacción, hablamos de 280-420 € al año.
- Aislar el forjado del desván (unos 100 m² a 25 €/m² = 2.500 €) se amortiza en 6-9 años.
- Si se aprovecha un retejado, el sobrecoste del aislante se recupera todavía antes.
A eso hay que sumar dos beneficios que no salen en la factura: el confort en verano —un bajo cubierta aislado no se convierte en un horno— y la reducción de condensaciones, que es una causa frecuente de manchas en el techo confundidas con goteras.
La mitad de las 'goteras' que nos avisan en enero en bajo cubiertas reformados no son goteras: son condensación de un aislamiento colocado sin barrera de vapor.
Equipo técnico de Reparación de Tejados Lugo
Cuatro errores que arruinan un buen aislamiento
- Olvidar la barrera de vapor por la cara caliente. El vapor de la vivienda condensa dentro del aislante y en la madera.
- Cegar la ventilación de la cámara bajo cobertura. Sin circulación de aire, la humedad no tiene salida.
- Comprimir el aislante para que quepa. La lana mineral aísla por el aire que retiene: aplastada, pierde buena parte de su capacidad.
- Aislar sobre una cubierta que filtra. Primero se resuelve la estanqueidad, después se aísla. Aislar con el agua entrando es enterrar el problema.
Por eso conviene revisar la cubierta antes: si hay filtraciones activas, la guía de cómo detectar una gotera te ayuda a localizarlas, y si el tejado ya pide retejado, es el momento perfecto para aislar por el exterior en la misma obra. Lo valoramos en la visita gratuita, con las dos cifras: reparar solo, o reparar y aislar.




